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LAS HERIDAS DE LA VIDA

¿OBSTÁCULOS PARA SERVIR AL SEÑOR?

"Y sin embargo Él estaba cargando con nuestros sufrimientos, estaba soportando nuestros propios dolores" Isaías 53:4a. 

Las heridas de la vida o las heridas del alma ¿pueden ser obstáculos para servir a Dios?. La respuesta puede ser afirmativa. Pero, algunas heridas del alma puden hacer que uno se acerque a Dios, pero sin embargo la mayoría son obstáculos para nuestro crecimiento espiritual y de relación con Dios. Nosotros tenemos una gran tendencia de echarle la culpa a Dios de todo lo mal que nos aqueja, pensamos que Él tiene el deber, de hacer todo loposible para que nada malo nos suceda, y cuando algo malo nos daña, muchas veces terminamos alejándonos de Dios.

Es difícil perdonar a alguien que nos haya hecho daño, aún con nuestros seres queridos, y aún más cuando son ajenos a nosotros, si perdonar es difícil, el desearles un bien es inimaginable, y verdaderamente amarlos es inconcebible, una locura.

Tal vez dirás y ¿cómo sabes que tengo heridas del alma?, te he de decir ¿acaso nunca has deseado cambiar algún pasaje de tu vida? o ¿deseado que esto o aquello jamás hubiera pasado?, déjame decirte, éstas son las heridas de la vida. Grandes o pequeñas, profundas o superficiales, nos van cambiando nuestra manera de pensar, y van haciendo que uno cometa más errores, incrementando las heridas y también dañando a los que nos rodean.

Estas heridas muchas veces tienen si inicio o son producidas por las personas más cercanas a nosotros, nuestros padres, hermanos, amigos, novios o novias, esposos(as) hijos y también terceras personas. Algunas de estas heridas son pecados que nos llevan a seguir haciéndolos y hacer que otros los hagan.

Tal vez tú digas, ¿Cómo un pecado puede ser una herida del alma? te pondré un ejemplo par que veas que así puede ser. En el libro del Génesis, podemos leer la historia de Adán y Eva, ahí ella despues de haber comido del fruto prohibido pecando contra Dios, fue y dio de comer a Adán. Aquí podemos ver que el pecado trajo consigo una herida de la vida, y que provoco que alguien más fuera herido, concluimos que el pecado puede ser una herida de la vida, provocado por nosotros o por otras personas que nos hayan inducido a eso.

 Otras heridas son a causa de la sociedad, de nuestra educación, cultura, de nuestra familia y entorno,muchas veces la rigidez de nuestros padres o hermanos hacen que nosotros arrastremos varias heridas. Otras más son al elegir personas que queremos que estén cerca de nosotros, como pueden ser compañeros(as), amigos(as), novios(as) o esposos(as). Hacemos de ellos pequeños diocesillos viendo en ellos maravillas y cuando encontramos defectos, esto nos hace que ahora se transformen en grandes pesadillas. Por último personas ajenas a nosotros, el vecino, el amigo de un conocido, una persona en la calle, en cualquier lugar podríamos encontrar a al guien que nos podría dañar.

Cuando empezamos a experimentar las eridas del alma, comenzamos a formar grandes muros, fortificaciones inmensas para que nadie penetre. Dios me lo hizo saber así en un sueño:

En mi sueño un ángel me conducia hacia un cementerio, mostrándome las tumbas, eran grandes parecían casa bellamente adornadas algunas como los mausolesos fastuosos y elegantes. Algunas no estaban terminadas, es más, estaban abandonadas; había una que me llmó la ateción en particular y tenía grandes rejas, candados y hasta un perro cuidaba para que nadie pasara adentro, estaba asombrado.

El ángel me llevó hasta un lote que no tenía construción, era diferente a las demás, y una paz y alegría me inundó, quería estar mucho tiempo ahí, y miré una hierba larga y verde y en la punta algo blanco, le pregunté al ángel ¿Qué significaba esto? él me dijo que lo que estaba mirando eran copos de nieve, me siguió diciendo que todos los mausoleos que había visto antes tan elegantes, algunos en ruina, otros con rejas, eran sepulturas donde nadie quería estar por eso eran lugares abandonados y me dijo que la persona dueña de ese lote, antes de morir entregó su vida a Dios, le entregó su pasado, sus recuerdos, todo lo que era y entonces, Dios hizo brotar copos de nieve en ese lugar.

Después el ángel me dijo, sígeme. Me sacó del panteón hasta llevarme con tres personas conocidas dos sostenían un costal lleno de muchas cosas, que eran recuerdos, me acerqué a mirar que contenía aquel costal y la tercera persona con una tristeza infinita me detuvo la mano, no queriendo que viera nada.

Cuando nosotros decidimos destruir nuestro pasado o dejarlo aún lado sin pensar en Dios, o hacemos de nuestros errores monumentos majestuosos para que vean lo bueno que somos, o digan: ¡qué persona tan equilibrada, tan madura y digna de admiración!.

Esas heridas que estan alli como fieras esperando el momento menos indicado para saltar sobre nosotros y destruirnos. Alto no tienes por que hacer ningún monumento a tus errores o alos errores de otros sobre tu vida.

Lo que tu necesitas son copos de nieve, la paz del Señor su liberación plena y completa. No dudes, éL esta ahí para ayudarte, porque dice la escritura. "Y sin embargo Él estaba cargando con nuestros sufrimientos, estaba soportando nuestros errores nuestros propios dolores".

Tal vez al sanar Dios tus heridas, hagan que el dolor vuelva o tal vez se haga un poco más grande  aquel dolor o aquella herida, y quizas digas ¿pero cómo es esto posible?, la respuesta esta en  que cualquier herida en el cuerpo hay que sanarla y esto tal vez duela, es como cuando nos enterramos una astilla uno tiene que abrir algo más de lo que tenemos encajado, pero cuando aquella astilla sale sentimos un alivio, así pasa con las heridas del alma, cuando Dios inicia su sanidad en nosotros pareciera que el remedio es más cruel que la enfermedad, pero cuando sentimos su alivio sabemos que todo valio la pena. Deja a Dios obrar en ti, deja al gran cirujano trabajar en tu vida y verás que en sus brazos todo es diferente.

Dios quiere cambiar ahora tu vida y quiere que las heridas de tu vida no sean más. Es tan buen cirujano que ni cicatrices quedarán. Sólo tienes que acercarte con sinceridad y decir. -mira mi dolor, mira mi sufrir, ya no puedo más y, entonces Él te quitará eso, y el Señor te revelará con gran amor en que estás mal, para que se lo entregues a Él, y Él plante en ti "Copos de nieve".

Textos de apoyo

Apocalipsis 21:1-4

2 de Corintios 5:17

Isaías 1:18

 

 

Efesios 4:24

Ezequiel 36:26

San Juan  3

 

 

Salmos 51:7

Romanos 12:21

 

Dinámica de reflexión
  • ¿Te han herido alguna vez, has herido?
  • ¿Estarías dispuesto a invitar a Jesucristo a que extirpe de tus heridas, para poner después copos de nieve?
  • ¿Estarías dispuesto a ayudar a otros a sanar sus heridas de la vida?

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